Hubo un tiempo, allá por 2013, en el que Google Plus anunció con bombo y platillo que sus usuarios y páginas podrían sustituir esas URLs llenas de números por una dirección personalizada y fácil de recordar. La función prometía resolver un problema real: nadie se acordaba de un perfil cuya URL terminaba en una ristra de 21 dígitos. Seis años después, en abril de 2019, Google cerró la red social y aquellas URLs personalizadas dejaron de funcionar.
El caso sigue siendo útil para entender cómo funcionan las vanity URLs (esas direcciones cortas y memorables que ofrecen casi todas las plataformas sociales) y, sobre todo, para no apoyar tu identidad de marca solo en una URL que no controlas. Repasamos cómo se personalizaba la URL en Google Plus, qué requisitos pedía y qué lecciones quedan para las redes que sí siguen activas.
Cómo personalizaba Google Plus la URL de perfiles y páginas
El sistema de Google Plus convertía direcciones del tipo plus.google.com/108249596057513415765 en algo legible como plus.google.com/+TuNombre. Era un cambio cosmético, pero con efecto directo en cómo la gente compartía y recordaba un perfil. Antes solo se podía conseguir vía vinculación con un canal de YouTube; con el anuncio de octubre de 2013, la opción se abrió a cualquier perfil o página que cumpliera unos requisitos mínimos.
La URL personalizada salía como sugerencia en función del nombre del perfil o página, sin posibilidad de elegir una alternativa libre. Si alguien se llamaba Juan García y ya había varios Juan García antes que él, Google le proponía variantes con números o letras añadidas. Una vez aceptada, esa URL quedaba bloqueada y no se podía cambiar.
Requisitos que pedía Google Plus para tener URL corta
Google reservó la función para perfiles y páginas con un mínimo de actividad, no para cuentas vacías recién abiertas. Los requisitos eran distintos según el tipo de cuenta:
- Perfiles personales: al menos 10 seguidores, antigüedad mínima de 30 días desde la creación de la cuenta y foto de perfil cargada.
- Páginas locales (negocios físicos): el negocio tenía que estar verificado mediante el proceso oficial de Google My Business, con dirección y teléfono confirmados.
- Páginas no locales (marcas, productos, organizaciones): la página debía estar enlazada a una web verificada mediante metaetiqueta o subida de archivo, igual que se verificaba un dominio en Search Console.
El proceso para activarla era sencillo en su día. Si la cuenta cumplía los criterios, aparecía un aviso en la parte superior del perfil ofreciendo la URL personalizada. También se podía consultar el apartado «Sobre mí» en perfiles, o «Información» en páginas, donde Google mostraba la propuesta cuando estaba disponible. Aceptar la URL era cuestión de un clic; rechazarla, de dejarla en suspenso.
Por qué se acabó: el cierre de Google Plus en 2019
Google Plus nunca llegó a la masa crítica de usuarios activos que Google esperaba. En octubre de 2018, la compañía reconoció una vulnerabilidad en su API que afectaba a datos de medio millón de cuentas y anunció el cierre de la versión para consumidores. La fecha definitiva fue el 2 de abril de 2019. A partir de ese día, todas las URLs personalizadas dejaron de resolver y los enlaces que apuntaban a perfiles y páginas devolvían un 404.
Quien había puesto su URL de Google Plus en tarjetas, firmas de email, papelería o folletos se encontró con un enlace muerto. La parte más dolorosa no fue perder la red social en sí, sino comprobar cuánta presencia online dependía de un dominio ajeno que podía desaparecer sin previo aviso.
La lección sigue vigente: vanity URLs en LinkedIn, X, Instagram, TikTok
El esquema que estrenó Google Plus es el mismo que usan hoy todas las redes sociales relevantes. LinkedIn permite reservar linkedin.com/in/tu-nombre directamente desde el perfil; X (antes Twitter) usa el @usuario como vanity URL desde el principio; Instagram, TikTok, YouTube y Threads funcionan con identificadores únicos que se pueden cambiar dentro de unos límites. Cada plataforma fija sus reglas, pero el patrón se repite: a más antigüedad y actividad, más opciones.
Hay tres consejos que conviene aplicar siempre que abras un perfil o página corporativa, sea cual sea la red:
- Coherencia de marca: reserva el mismo identificador en todas las redes el mismo día que registras el dominio. Herramientas como Namechk avisan en segundos de cuáles están libres.
- Documentación interna: apunta en un solo sitio (un Notion, un Drive compartido, lo que use tu equipo) cada URL personalizada activa, con captura del perfil y fecha de reserva. Así no se pierden cuando rota el equipo.
- Centro de gravedad propio: usa los perfiles sociales como tráfico de entrada, pero apunta siempre al dominio que controlas tú. Una web propia bien estructurada sigue funcionando aunque mañana cierre la red de moda.
Cómo evitar el efecto Google Plus en tu estrategia digital
El cierre de Google Plus dejó tres aprendizajes que hoy se aplican a cualquier red social, pasarela de pago o plataforma SaaS sobre la que apoyes parte de tu negocio. Primero, redirecciona desde tu dominio: en vez de imprimir la URL larga del perfil de turno, monta una redirección tipo tudominio.com/linkedin que apunte a la red. Si la red cierra, cambias el destino sin reimprimir nada. Segundo, descarga periódicamente tus datos: la mayoría de redes ofrece exportar contactos, publicaciones y mensajes. Tercero, refuerza los activos que sí controlas: web, lista de email y, si aplica, base de clientes en CRM propio.
Este enfoque encaja con las recomendaciones que damos para construir autoridad de marca: cuanto más diversificada esté la presencia online, menos vulnerable es la marca a un cierre o cambio de algoritmo. Si tienes contenido antiguo que aún recibe visitas, vale la pena revisar las estrategias de revitalización de posts para que las menciones a redes desaparecidas no rompan la experiencia de quien llega.
Preguntas frecuentes
¿Funcionan todavía las URLs personalizadas de Google Plus?
No. Desde el 2 de abril de 2019, Google Plus dejó de operar para usuarios particulares y todas las URLs personalizadas dejaron de resolver. Cualquier enlace tipo plus.google.com/+nombre devuelve hoy un error 404 o redirige a una página informativa de Google.
¿Existe alguna red social que herede los enlaces personalizados de Google Plus?
No hay sucesor directo. Google mantiene Google Currents para entornos corporativos hasta su cierre y, fuera de ese ámbito, los identificadores de Google se concentran en el perfil de Google y en los canales de YouTube, que sí permiten URLs personalizadas con el formato youtube.com/@usuario.
¿Cómo se reserva una vanity URL en LinkedIn?
Desde el perfil personal, en la columna derecha, aparece la opción «Editar URL pública y perfil». LinkedIn permite cambiarla un número limitado de veces y exige al menos 3 caracteres, sin espacios ni símbolos especiales. Para páginas de empresa, el proceso pasa por el panel de administración de la página.
¿Qué hago con la URL antigua de Google Plus impresa en tarjetas o folletos?
Si todavía circulan materiales con esa URL, lo más rápido es montar una redirección desde tu propio dominio (por ejemplo, tudominio.com/google) que apunte hoy al perfil que más tráfico te aporte. En la próxima impresión, sustituye la URL por la del dominio propio para no depender de la red de turno.
¿Es buena idea poner la URL de mi red social en la firma del email?
Sí, siempre que la red sea relevante para tu actividad y tengas un perfil activo. Conviene poner máximo dos o tres enlaces, dar prioridad a la web propia y revisar las URLs cada cierto tiempo, sobre todo cuando hay cambios de marca o de plataforma como el paso de Twitter a X.


